viernes, 7 de marzo de 2014

El aprendizaje invisible

“Una mirada a la  era digital en la educación”

Las Tic   se han estado incorporando como la nueva y necesaria  alternativa para el mejoramiento de la de la enseñanza en la escuela formal, tal vez  tomándose ésta como una de las tablas de salvación al problema de la calidad en la educación, pero incorporándose como herramientas estáticas, como uso del computador para procesamiento y almacenamiento de datos, uso de video beam, memorias USB y cualquier otra clase de herramientas digitales “innovadoras”   que si bien son  apropiadas y necesarias, no son realmente lo que se requiere para  desarrollar habilidades y saberes digitales, como sí lo son, el buen uso y enseñanza de la  telemática en el aula y fuera de ella.   De esta manera, se convierten a las TIC (Tecnologías de la información y comunicación) en simple aprendizaje técnico o tecnológico de la  informática. Todo este enredo de conceptos y escaso conocimiento de los mismos por parte de la mayoría de los actores del medio educativo,  lleva cada vez más a alejarse de la posibilidad de mejoramiento de las competencias digitales indispensables para un mejor desempeño académico y laboral de los jóvenes de nuestro siglo.

Estrategias innovadoras como las EVA (entornos virtuales de aprendizaje), por ejemplo,  que son espacios virtuales indispensables para desarrollar aprendizajes informales entre pares y grupos de manera colaborativa a través de las aulas virtuales, son poco difundidos y utilizados al interior de la escuela formal, aun siendo un excelente dispositivo para fomentar un aprendizaje autónomo esencial en el mundo actual.  Es común ver que aún en esta época en la que la internet está en pleno apogeo, no es suficientemente explotado ni explorado en el ámbito educativo por considerarse mal utilizado por los jóvenes, esto en parte puede ser cierto, pero también lo es el hecho de que en la escuela este recurso está siendo subutilizado, desperdiciado o mal direccionado; por ende, no deja los resultados que debería o simplemente estos resultados no son visibles a los ojos de la educación formal que sigue siendo tradicionalista.
Ante estas problemáticas, los escritores Cristobal Cobo y Jonh Moravec escriben al respecto en su libro “El aprendizaje invisible” donde se muestra esa verdad que cuesta reconocer en la escuela, dar paso a los constantes cambios de nuestro entorno, al interior de la educación para estar a la par con este mundo globalizado cada vez más inmerso en el ciberespacio del que no podemos ser ajenos y la apremiante necesidad de apropiarnos de él a través de las distintas herramientas web que ofrece  la internet (redes sociales, EVA, blogs, wikis etc)  fomentando el desarrollo comunicativo y social del estudiante a través de ellas; pues aún se desconoce o menosprecian las bondades que pueden ofrecer estos espacios educativos y sociales en cuanto a la creación del conocimiento, motivación e interés en el aprendizaje, elaboración e intercambio de material educativo sin mencionar el inmenso potencial intelectual que pueden desarrollar con su constante y apropiado uso.

Los autores muestran modestamente su propuesta como un protoparadigma (algo así como un work in progress) que se debería tomar en cuenta como complemento imperativo en la educación que debe ser inclusiva con las nuevas tecnologías como formas de aprendizaje autónomo, entre pares y colaborativo para ser capaces de develar la invisibilidad del aprendizaje a través de las tecnologías de nuestra era.  Es hora de tomar en serio este nuevo paradigma del aprendizaje y ser conscientes de aprender a usar y enseñar la tecnología de manera intencionada para preparar niños y jóvenes listos para entrar en este mundo acelerado de la sociedad 3.0 del futuro cercano a la que hacen referencia los autores y poder contribuir así al aumento de knowmads creativos, imaginativos, innovadores y autónomos por los pasillos de nuestras escuelas; sólo así estaremos contribuyendo a encender los cerebros como lámparas y no llenarlos como vasos como dice la cita del filósofo Plutarco mencionada en el texto.

Para concluir, vale la pena hacerse algunos cuestionamientos: ¿Esta la escuela lo suficientemente equipada para direccionar el uso de las Tic de manera eficiente desde sus aulas? O ¿Definitivamente el estudiante debe acudir únicamente a medios educativos informales de la educación para poder adquirir sus competencias digitales? Y ¿Cuántos de los estudiantes de nuestras comunidades educativas públicas tendrían el interés de acceder a la tecnología de manera efectiva por iniciativa propia?


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